Una tecnología eficiente y sostenible: la combinación de hojas, fuego y conocimiento empírico permitió a los cazadores-recolectores africanos crear adhesivos avanzados hace miles de años. La arqueología ha logrado reconstruir estos métodos prehistóricos.
Adhesivos prehistóricos
Recreación fantasiosa. Fuente: Midjourney/Erica Couto. Restos de adhesivos en la cueva de Elands Bay. Fuente: Schmidt et al. 2026 – Tecnología prehistórica
Por: Erica Couto. Historiadora y asirióloga
El fuego crepita en la entrada de una cueva del actual litoral sudafricano. Un grupo de cazadores-recolectores observa con atención cómo el humo asciende desde un pequeño montón de hojas encendidas. Sobre una piedra inclinada, comienza a formarse una sustancia oscura y viscosa. Un miembro del grupo la raspa con cuidado: es pegajosa, pero resistente y, sobre todo, muy útil. Ese material será decisivo para ensamblar herramientas, fijar puntas líticas y, en consecuencia, garantizar la eficacia de la caza.
Lo que vas a descubrir en este artículo
- La importancia de los adhesivos en la tecnología prehistórica
- El predominio del alquitrán vegetal: más allá de una sola especie
- Técnicas de producción: el dominio del fuego y la transformación
- El papel inesperado de las gomas vegetales
- Cronología y continuidad tecnológica
- Una tecnología versátil fruto de la creatividad humana
- Referencias
Miles de años después, los arqueólogos que trabajan en la cueva de Elands Bay han logrado recuperar los restos endurecidos de esas sustancias, bien adheridos a las herramientas prehistóricas, bien conservados en el registro bajo la forma de pequeños bloques. Durante mucho tiempo, se consideró que estos adhesivos procedían casi exclusivamente de ciertos árboles específicos. Una nueva investigación publicada en Archaeological and Anthropological Sciences en 2026, sin embargo, ha transformado radicalmente esta visión al revelar una enorme diversidad tanto en los materiales como en las técnicas empleadas.

En la prehistoria, los adhesivos vegetales se utilizaban en distintos contextos, como fijar las diferentes partes de las herramientas o sellar recipientes.
Fabricación de adhesivos
Recreación fantasiosa. Fuente: Midjourney/Erica Couto
La importancia de los adhesivos en la tecnología prehistórica
El uso de adhesivos constituye uno de los indicadores más reveladores del comportamiento humano en la Edad de Piedra. A través de su estudio, pueden inferirse aspectos clave como la organización social, la transmisión cultural o la capacidad de innovación técnica. De hecho, algunos adhesivos requieren procesos complejos de transformación para producirse: son, por tanto, ejemplos de planificación, experimentación y aprendizaje colectivo.
En el contexto de África austral, estas sustancias tenían múltiples funciones. Servían para fijar las diferentes partes de las herramientas, sellar recipientes o fabricar mangos. El hecho de que algunos de estos adhesivos no estén disponibles de forma espontánea en la naturaleza, además, sugiere la existencia de estrategias de aprovisionamiento y de un profundo conocimiento ecológico. Los pegamentos prehistóricos, por tanto, constituyen un caso de estudio perfecto para comprender la capacidad de adaptación humana al medio.
Los cazadores-recolectores producían lo que se conoce como “alquitranes de biomasa”, obtenidos a partir de las hojas de diversas especies vegetales.
Imagen: Restos de adhesivos en la cueva de Elands Bay
Restos de adhesivos en la cueva de Elands Bay. Fuente: Schmidt et al. 2026
El predominio del alquitrán vegetal: más allá de una sola especie
Las investigaciones arqueológicas previas ya habían identificado en el género Podocarpus (un tipo de conífera presente en el sur de África) la principal fuente de adhesivos prehistóricos. Esta interpretación se basaba en la detección de biomarcadores específicos, como el totarol. Sin embargo, los nuevos análisis han matizado esta visión.
El estudio liderado por P. Schmidt demuestra que el Podocarpus fue solo una de las múltiples plantas utilizadas para fabricar adhesivos. En realidad, los cazadores-recolectores producían lo que se conoce como “alquitranes de biomasa”, obtenidos a partir de las hojas de diversas especies vegetales.
Entre las plantas identificadas, se encuentran no solo coníferas, sino también angiospermas como Euclea o Pterocelastrus. La presencia de biomarcadores, como los triterpenoides α- y β-amirina, confirma esta diversidad botánica. Los grupos humanos prehistóricos, por tanto, no dependían de una única fuente, sino que explotaban de manera flexible los recursos disponibles en su entorno.

Para fabricar adhesivos, utilizaron una gran diversidad de plantas: Podocarpus, Euclea y Pterocelastrus.
Análisis de componentes. Fuente: Schmidt et al. 2026
Técnicas de producción: el dominio del fuego y la transformación
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es la identificación de técnicas diversas para producir adhesivos. Entre ellas, destaca el denominado “método de condensación”, ampliamente documentado en el registro arqueológico. Este procedimiento consistía en quemar hojas cerca de superficies pétreas ligeramente inclinadas, de manera que el alquitrán se condensara en ellas. Posteriormente, el producto de la combustión se recogía mediante raspado. Se trata de una técnica en apariencia simple, pero que requiere tanto controlar el fuego como comprender los procesos de transformación térmica.
Además del método de condensación, se han documentado otras técnicas, como las realizadas en estructuras de tipo cobble-groove o sistemas de destilación subterránea (una variante del método de condensación que utiliza guijarros colocados en hoyos excavados en el suelo). Estas técnicas reflejan una notable diversidad tecnológica para producir adhesivos a partir de múltiples plantas.
Entre los métodos prehistóricos de producción de adhesivos, destaca la condensación. Consistía en quemar hojas cerca de superficies pétreas ligeramente inclinadas, de manera que el alquitrán se condensara en ellas.
El papel inesperado de las gomas vegetales
Junto con los alquitranes, el estudio identifica otro tipo de adhesivo: las gomas vegetales solubles en agua. Los arqueólogos han detectado la presencia de un adhesivo basado en este tipo de sustancia de unos 10.000 años. Este material contiene monosacáridos relacionados con la galactosa, lo que confirmaría su origen como goma vegetal. Se trata del registro más antiguo conocido de este tipo de adhesivo en la Edad de Piedra.
Las gomas presentan características distintas de los alquitranes. Aunque son más fáciles de obtener, resultan menos duraderas debido a su solubilidad. Esto explica que apenas se conserven ejemplos en el registro arqueológico. Su identificación en el registro arqueológico sudafricano demuestra que los grupos humanos combinaban distintos tipos de adhesivos según sus necesidades específicas.

Cronología y continuidad tecnológica
Las distintas muestras analizadas en el estudio abarcan un amplio arco cronológico que va desde el inicio del VI milenio a.C. hasta el siglo VII d.C. Esta distribución temporal prueba la persistencia de ciertas prácticas a lo largo de milenios. Tres de los adhesivos datan del inicio del VI milenio a.C., mientras que uno es significativamente más antiguo y otro corresponde ya a la época histórica. Esta continuidad evidencia que las técnicas de producción de adhesivos, además de ser eficaces, se transmitieron culturalmente durante generaciones.
Una tecnología versátil fruto de la creatividad humana
El análisis de los adhesivos de la Edad de Piedra africana redefine nuestra comprensión de las capacidades tecnológicas de las sociedades prehistóricas. Lejos de depender de una única materia prima, los grupos humanos desarrollaron una amplia gama de soluciones centradas en los recursos del entorno. La fabricación de adhesivos, por tanto, revela una inteligencia práctica, una profunda conexión con el medio y una capacidad de transmisión cultural que sentaron las bases de la evolución tecnológica humana.
Referencias
Schmidt, P. et al. 2026. «Biomass tar, Podocarpus leaves and the diversity of southern African Stone Age adhesives – new data from Elands Bay Cave». Archaeological and Anthropological Sciences, 18:82. DOI: https://doi.org/10.1007/s12520-026-02451-3

