Saab UK y Kraken Technology Group han desarrollado una embarcación autónoma experimental que lleva la vigilancia contra drones al entorno marítimo. El prototipo combina la plataforma de superficie no tripulada K3 Scout con el radar tridimensional Giraffe 1X de Saab y busca proporcionar alerta temprana para proteger buques, puertos e infraestructuras críticas. Anunciada el 5 de octubre, la colaboración ha permitido pasar del concepto a un sistema funcional en menos de siete meses, con pruebas en el mar para evaluar el comportamiento del radar.
Un radar avanzado sin tripulación
La novedad reside en integrar un sensor de vigilancia aérea en una embarcación autónoma de pequeñas dimensiones, capaz de operar por separado o junto a unidades convencionales. En lugar de depender exclusivamente de los radares instalados en buques tripulados, la propuesta permite situar una plataforma de detección en el mar y ampliar las opciones de vigilancia alrededor de instalaciones o agrupaciones navales.
El Giraffe 1X se instala en la bahía modular de carga útil del K3 Scout. Según Kraken, esta arquitectura facilita la incorporación de sensores y equipos adaptados a cada misión, una característica que las compañías presentan como clave para acelerar el desarrollo de nuevas capacidades marítimas. El resultado es un demostrador orientado a detectar amenazas aéreas y ofrecer aviso anticipado, no un sistema de interceptación anunciado como tal.
El comunicado no detalla la incorporación de misiles, armas de energía dirigida o equipos de interferencia. Por tanto, el alcance de esta configuración debe entenderse en términos de detección y seguimiento: identificar una amenaza constituye una función distinta de neutralizarla. Tampoco se han divulgado distancias de detección obtenidas durante los ensayos marítimos ni resultados que permitan cuantificar su eficacia operativa en esta plataforma.
Qué aporta el Giraffe 1X
El radar seleccionado es un sistema tridimensional compacto diseñado para detectar y seguir amenazas aéreas en tiempo real. Saab señala que el conjunto pesa menos de 150 kilogramos, con unos 100 kilogramos correspondientes a la parte superior, una distribución que facilita su integración en plataformas con restricciones de espacio y carga. Además, el fabricante indica que explora todo su volumen de búsqueda cada segundo.
Estas características ayudan a explicar la elección del Giraffe 1X para una embarcación no tripulada. Su reducida huella de instalación permite incorporar vigilancia aérea sin recurrir a un buque de mayor porte, mientras que la actualización frecuente de la información favorece el seguimiento de blancos en movimiento. La integración marítima, sin embargo, requiere comprobar el rendimiento del conjunto en las condiciones propias del mar.
Saab también publica como referencia la capacidad de detectar a cuatro kilómetros un dron más ligero que un cartón de leche. Ese dato describe una prestación del radar divulgada por el fabricante, pero no constituye un resultado anunciado para el prototipo de Kraken. La diferencia es importante: las cifras generales de un sensor no deben trasladarse automáticamente a una integración específica sin conocer las condiciones de ensayo.
Una pieza para la armada híbrida
El proyecto se vincula con el concepto británico de «armada híbrida», citado en la nota de prensa en relación con el Plan de Inversión en Defensa del Reino Unido. La idea consiste en combinar medios autónomos y embarcaciones convencionales, de forma que las plataformas no tripuladas complementen capacidades existentes en lugar de sustituir necesariamente a los buques con dotación.
En este caso, la contribución prevista es extender la detección y la alerta temprana sin exigir una plataforma tripulada adicional. Las empresas identifican como posibles ámbitos de empleo la protección del transporte marítimo, los puertos, los activos energéticos offshore y las infraestructuras nacionales críticas. Por ahora, se trata de aplicaciones potenciales del demostrador, no de contratos o despliegues operativos confirmados en el anuncio.
La rapidez del desarrollo es otro de los argumentos destacados por los socios industriales. Andy Fraser, director general de Saab UK, asegura que la capacidad se ha desarrollado junto con Kraken en menos de siete meses y la describe como fabricada en el Reino Unido y lista para su despliegue. El comunicado, no obstante, mantiene la calificación de experimental para el sistema presentado.
Mal Crease, consejero delegado y fundador de Kraken Technology Group, sostiene que esta integración responde al propósito del K3 Scout: incorporar cargas útiles relevantes para la misión y operar en entornos marítimos exigentes. Las pruebas realizadas ofrecen una demostración de ese enfoque, aunque las compañías no han publicado un calendario de producción ni identificado un cliente para esta configuración.
El anuncio sitúa así el foco en una capacidad concreta: convertir una embarcación autónoma en un puesto móvil de vigilancia aérea. Su evolución dependerá de la validación del rendimiento marítimo y de los requisitos de los futuros usuarios. Hasta entonces, el K3 Scout con Giraffe 1X representa un prototipo probado en el mar que busca ampliar las posibilidades de alerta frente a drones sin añadir otra dotación naval.

