
La decisión llega tras un extenso programa de ensayos sin accidentes y abre la puerta a entregas desde 2026 y a una ambiciosa estrategia exportadora.
Libertad Digital
La decisión llega tras un extenso programa de ensayos sin accidentes y abre la puerta a entregas desde 2026 y a una ambiciosa estrategia exportadora.
El caza surcoreano KF-21 Boramae. | KF21A – Wikipedia
El Gobierno de Corea del Sur ha autorizado oficialmente el inicio de la fabricación industrial en serie del caza KF-21 Boramae, tras culminar con éxito su fase de desarrollo. La decisión ha sido anunciada por la Administración del Programa de Adquisiciones de la Defensa (DAPA), que considera el programa suficientemente maduro para pasar a producción, después de completar uno de los procesos de pruebas más exigentes realizados hasta ahora en el país.
El KF-21 es un avión de combate de generación 4.5+, desarrollado por Korea Aerospace Industries (KAI) con participación internacional, diseñado para sustituir a los veteranos F-4 y F-5 que prestan actualmente servicio en la Fuerza Aérea de la República de Corea. Destacan por sus avanzados sistemas digitales, radar AESA de fabricación local y la capacidad de integrar misiles de largo alcance.
El Ejecutivo surcoreano ha subrayado que el visto bueno llega tras un programa de ensayos de vuelo que se ha prolongado durante más de 42 meses. En ese periodo se llevaron a cabo más de 1.600 vuelos de prueba sin registrar ningún accidente, en los que se evaluaron más de 13.000 condiciones distintas destinadas a comprobar la estabilidad, maniobrabilidad y capacidades operativas del avión en todo su envolvente de vuelo.
Según DAPA, los resultados obtenidos confirman que el KF-21 cumple los requisitos técnicos y operativos fijados por la Fuerza Aérea de la República de Corea. Las pruebas incluyeron vuelos supersónicos, maniobras de alta exigencia, integración de sensores y lanzamientos de armamento aire-aire, validando tanto la plataforma como sus sistemas electrónicos y de misión, desarrollados en gran parte con tecnología nacional.
La producción en serie estará a cargo de Korea Aerospace Industries (KAI) y contempla la fabricación de unas 120 aeronaves hasta 2032, con las primeras entregas previstas para la segunda mitad de 2026. El KF-21 está llamado a sustituir progresivamente a los antiguos F-4 y F-5, reforzando la capacidad defensiva de Corea del Sur y reduciendo su dependencia de proveedores extranjeros.
En comparación con el Eurofighter Typhoon, el KF-21 se sitúa en la misma categoría de cazas de generación 4,5, aunque con un diseño más reciente y una arquitectura digital pensada desde el inicio para futuras actualizaciones. El Typhoon mantiene ventajas en experiencia operativa y prestaciones probadas en combate, pero el Boramae aspira a competir con un menor coste de adquisición y mantenimiento.
Frente al Dassault Rafale, el caza surcoreano ofrece un planteamiento similar en polivalencia y rendimiento, aunque el avión francés conserva una clara ventaja en historial de combate y madurez de sus sistemas. El KF-21, todavía en fase inicial de servicio, confía en su potencial de evolución, integración de armamento moderno y precio más competitivo para abrirse hueco en el mercado internacional.


