Las misiones espaciales revelan estructuras en Marte que evocan antiguas civilizaciones.
Descubrimiento asombroso: el robot de la NASA que encontró en Marte ruinas de ciudades antiguas.
Descubrimiento asombroso: el robot de la NASA que encontró en Marte ruinas de ciudades antiguas.
Fuente: ChatGPT
La exploración de Marte ha brindado imágenes y datos sorprendentes que alimentan la curiosidad y el debate en la comunidad científica y el público en general. Entre estos hallazgos, destacan formaciones geológicas que, por su apariencia, recuerdan a las ruinas de antiguas ciudades terrestres. Estas estructuras, captadas por diversas misiones, han sido objeto de estudio para comprender su origen y formación.
Uno de los ejemplos más notables es la formación conocida como «Ciudad Inca», una estructura que, vista desde el espacio, presenta patrones geométricos que evocan las ruinas de antiguas civilizaciones. Este hallazgo ha generado diversas interpretaciones y ha sido objeto de múltiples estudios científicos.
La formación geológica en Marte que parece una ciudad antigua
La «Ciudad Inca» es una formación geológica ubicada cerca del polo sur marciano, en la región denominada Angustus Labyrinthus. Esta estructura fue descubierta por la sonda Mariner 9 en la década de 1970 y recibió su nombre debido a su parecido superficial con una ciudad en ruinas. Los científicos de la NASA la apodaron así por las similitudes visuales con las antiguas ciudades incas de la Tierra.
Se cree que estas formaciones son el resultado de procesos geológicos complejos, posiblemente relacionados con antiguos impactos de asteroides que fracturaron la corteza marciana, permitiendo que el magma fluyera y formara diques resistentes a la erosión. Con el tiempo, la erosión diferencial dejó expuestas estas estructuras, creando patrones que recuerdan a una ciudad en ruinas.

La «Ciudad Inca» es una formación geológica ubicada cerca del polo sur marciano, en la región denominada Angustus Labyrinthus. (Imagen: Wikimedia Commons)
Además de la «Ciudad Inca», otras formaciones han captado la atención de los científicos y entusiastas del espacio. Por ejemplo, el orbitador de la Agencia Espacial Europea (ESA) capturó imágenes de estructuras que parecen las ruinas de una antigua ciudad, también apodada «Ciudad Inca». Estas formaciones presentan patrones que, desde una vista aérea, asemejan estructuras urbanas terrestres.
Sin embargo, se cree que estas características son el resultado de procesos naturales, como la erosión y la actividad volcánica, más que evidencia de antiguas civilizaciones marcianas.
Descubrimientos recientes del robot Perseverance en el cráter Jezero
El rover Perseverance de la NASA, que aterrizó en Marte en febrero de 2021, ha estado explorando el cráter Jezero, un antiguo lago que podría haber albergado vida microbiana. Recientemente, Perseverance descubrió una roca denominada «Silver Mountain», que presenta texturas inéditas y data de la era de Noé, hace aproximadamente 4000 millones de años. Este hallazgo podría proporcionar información valiosa sobre la historia geológica del planeta rojo y las condiciones ambientales de esa época.
Otro descubrimiento intrigante de Perseverance es una roca llamada «St. Pauls Bay», compuesta por cientos de pequeñas esferas de color gris oscuro. Estas esferas, algunas alargadas y otras con bordes angulares, han desconcertado a los científicos, quienes están investigando su origen y formación. Hallazgos similares en el pasado sugieren que diferentes mecanismos geológicos podrían haber dado lugar a estas estructuras.

El rover Perseverance de la NASA, que aterrizó en Marte en febrero de 2021, ha estado explorando el cráter Jezero, un antiguo lago que podría haber albergado vida microbiana. (Imagen: archivo)
Qué significan estas estructuras marcianas para la exploración espacial
Estos hallazgos subrayan la complejidad geológica de Marte y la importancia de continuar su exploración. Las formaciones que recuerdan a ruinas de ciudades antiguas son testigos de procesos naturales que han modelado la superficie marciana durante miles de millones de años. Comprender estos procesos es esencial para reconstruir la historia del planeta y evaluar su potencial para haber albergado vida en el pasado.
Además, el estudio de estas estructuras proporciona información valiosa para futuras misiones tripuladas. Conocer la composición y formación del terreno ayuda a identificar áreas de interés científico y posibles recursos que podrían ser utilizados por astronautas en el futuro. La exploración continua de Marte, a través de misiones robóticas y, eventualmente, humanas, permitirá desentrañar los misterios que aún guarda el planeta rojo.