Un cuaderno medieval en perfecto estado ha sido encontrado por un equipo de arqueólogos en Paderborn. “Es el único hallazgo de este tipo en toda Renania del Norte-Westfalia”.
Hallazgo arqueológico de incalculable valor: conserva textos escritos de hace más de 7 siglos
LWL-Archäologie für Westfalen/E. Daood
Por: Raúl Izquierdo
A veces se encuentran cosas de gran valor en los rincones menos esperados. Durante una excavación arqueológica, uno espera dar con algún hallazgo importante en las estancias principales de cualquier tipo de construcción. Sin embargo, las letrinas pueden contener inesperados hallazgos de gran valor para los arqueólogos. Y así ha ocurrido en una reciente excavación en la ciudad alemana de Paderborn, en una operación liderada por la Asociación Regional de Westfalia-Lippe (LWL).
Enterrado bajo tierra se ha encontrado un cuaderno medieval en excelente estado de conservación. Una pieza que ha sido datada entre los siglos XIII y XIV, y que fue encontrada en mitad de las obras para la construcción de un nuevo edificio administrativo en el centro histórico de la ciudad. Dicho cuaderno está compuesto por tablillas enceradas y protegido por una encuadernación de cuero y cubiertas de madera.
“Este es el único hallazgo de este tipo en toda Renania del Norte-Westfalia. Puede sonar extraño, pero para nosotros, los arqueólogos, las letrinas casi siempre son un tesoro. También se conocen artefactos medievales similares en Lübeck y Lüneburg, donde un entorno de suelo igualmente húmedo preservó los hallazgos”, explica la doctora Barbara Rüschoff-Parzinger, jefa de Asuntos Culturales de la Biblioteca de la Universidad de Westfalia (LWL). Además, si bien existen tablillas comparables en las ciudades mencionadas, ninguna había aparecido tan completa.

Imagen: Hallazgo arqueológico de incalculable valor: conserva textos escritos de hace más de 7 siglos
LWL/ Sveva Gai
El documento encontrado mide apenas unos centímetros, y conserva diez de sus páginas (todas escritas por ambas caras, salvo la primera y la última, empleadas a modo de tapas). El texto que había grabado sobre la cera se hizo con un estilete, un instrumento puntiagudo que permitía la escritura y, posteriormente, el borrado del contenido alisando la superficie. Una especie de cuaderno reutilizable en plena Edad Media.
En perfecto estado tras cientos de años
Pese a haber permanecido más de 700 años bajo tierra, el ambiente húmedo y hermético de la letrina ha permitido que llegue hasta nuestros días en buen estado. De hecho, su escritura, en latín y en diferentes orientaciones, es todavía legible. De acuerdo con los expertos, pudo pertenecer a un comerciante de cierta posición social, que habría utilizado el cuaderno para dejar registro de sus transacciones comerciales o anotaciones personales.

Imagen: LWL/ S. Brentführer
“Tras una cuidadosa restauración por parte de los expertos de la LWL, es posible que se pueda volver a leer completamente el texto, difícil de descifrar, utilizando métodos de alta tecnología”, añade la experta. Una de las grandes dudas es cómo pudo haber acabado allí. Una pregunta para la que, por el momento, no hay respuesta. “Podría haber caído por accidente”, apunta la arqueóloga Sveva Gai.
La investigación, ahora, se centra en hacer la transcripción del texto, algo que no será fácil, puesto que hay palabras con posibles errores ortográficos. Se trabaja, también, en la identificación de los materiales del cuaderno, como la composición de la cera o los posibles pigmentos y resinas empleados en su fabricación. Todo ello, para dar con su origen. “Nuestra prioridad es analizar los materiales utilizados. La madera y la cera, en particular, deben examinarse mediante métodos científicos”.

