PC sin memoria RAM
Por: Carolina González
En el corazón de cada ordenador, móvil, servidor o consola hay un elemento que quizá no veas, pero que decide en gran parte cómo funciona tu dispositivo: la memoria.
Si tu ordenador, ese que hace un año iba como un cohete, ahora notas que va excesivamente lento a la hora de abrir pestañas de Chrome junto con documentos de Word y otras teas, sin duda hay algo en tu PC que no va como debería.
Para muchos es realmente frustrante invertir en un buen procesador y una gráfica y vivir esto en el día a día. Ese freno que notas suele estar en un componente que muchas veces compras por inercia, mirando solo un número seguido de una serie de GB, pero sin entender realmente qué hace allí dentro.
Hablamos de la memoria DRAM. Sin ella, los ordenadores no podrían recordar lo que están haciendo ahora mismo, y el rendimiento de una aplicación o juego caería en picado. Pese a eso, pocas personas fuera del sector entienden realmente qué es, cómo funciona y por qué importa tanto, hasta que algo empieza a ir mal.
- ¿Qué es la memoria DRAM?
- Memoria RAM vs. DRAM: ¿es lo mismo?
- Así es como esta pieza tan clave en tu PC funciona
- ¿Por qué los precios de la DRAM son una montaña rusa?
¿Qué es la memoria DRAM?
La palabra DRAM viene del inglés Dynamic Random Access Memory o memoria dinámica de acceso aleatorio, en español, y es uno de los tipos de memoria principales que se utilizan en informática. En términos sencillos, la DRAM es una forma de memoria de trabajo: guarda datos que tu dispositivo está usando ahora mismo para ejecutar programas, cargar tareas o mantener procesos activos.
A diferencia del almacenamiento permanente en un disco duro o SSD, la memoria DRAM no guarda datos cuando el equipo se apaga.
Su gran ventaja es la velocidad. Mientras que un SSD es rápido para guardar archivos permanentemente, la DRAM es órdenes de magnitud más veloz para leer y escribir datos que el procesador necesita ya. Sin ella, el procesador (la CPU) tendría que esperar tanto tiempo a que el disco duro le enviara los datos que tu ordenador funcionaría a la velocidad de un caracol.
Memoria RAM vs. DRAM: ¿es lo mismo?

Esta es la pregunta clásica. En el lenguaje de calle, cuando vas a una tienda y pides «8 GB de RAM», te estás refiriendo a la DRAM. La RAM (Random Access Memory) es la categoría general de memorias que permiten acceder a cualquier dato en el mismo tiempo, sin importar dónde esté guardado.
Sin embargo, dentro de la RAM existen dos familias principales:
1. SRAM (Static RAM): es muchísimo más rápida y cara. Se usa en la memoria caché del procesador. No necesita refrescarse constantemente, pero ocupa mucho espacio físico.
2. DRAM (Dynamic RAM): es la que se usa en los módulos que pinchas en la placa base. Es más barata de fabricar en grandes capacidades y es lo suficientemente rápida para las tareas cotidianas y el gaming.
Así que, aunque técnicamente no son sinónimos exactos, cuando se habla del componente que determina cuántas aplicaciones puedes tener abiertas a la vez, se está hablando de DRAM.
Así es como esta pieza tan clave en tu PC funciona
Para comprender la magia detrás de la DRAM, imagina un gran panel de interruptores muy pequeños que pueden estar encendidos o apagados.
Cada uno representa un bit, la unidad mínima de información (0 o 1). En la DRAM, estos bits están guardados en celdas compuestas por un condensador y un transistor. El condensador guarda la carga eléctrica (que representa un 1 o un 0), pero esa carga se pierde con el tiempo y debe ser recordada constantemente en ciclos de refresco, decenas de miles de veces por segundo.
Ese refresco es lo que hace que esta memoria sea dinámica, ya que necesita actividad continua para mantener sus datos. A cambio, permite fabricar chips con millones y millones de posiciones de memoria que ofrecen acceso extremadamente rápido, muy superior al almacenamiento SSD.
La CPU, es decir, el cerebro del ordenador, lee y escribe en la memoria DRAM millones de veces por segundo, lo que permite que los programas funcionen sin que te enteres. Si la DRAM no existiera o fuera demasiado lenta, nuestro ordenador parecería un ladrillo.
¿Por qué los precios de la DRAM son una montaña rusa?
En los últimos años ha sucedido algo muy extraño: los precios de la memoria DRAM han dejado de ser estables o bajistas, como eran en ciclos anteriores, y han empezado a subir mucho.
Según fuentes, los precios de DRAM han subido como nunca desde 2024 y las previsiones para 2026 siguen en alza. Más aún, datos de 2025 muestran que los precios han llegado a subir más de un 170 % interanual en algunos segmentos del mercado.
El problema es que, actualmente, los centros de datos de IA no se conforman solo con GPU. La verdadera necesidad ahora son memorias y almacenamiento para procesar millones de datos. OpenAI, por ejemplo, firmó acuerdos con Samsung y SK Hynix que podrían acaparar hasta el 40% de la DRAM mundial.
Por otro lado, la estrategia de estos fabricantes es clara y no quieren repetir errores del pasado. Antes, cuando la sobreproducción hizo caer los precios, muchos sufrieron pérdidas. Ahora, ajustan la oferta, priorizan clientes corporativos y dejan al usuario doméstico esperando al final de la cola.
El resultado es que hay más demanda que oferta, y eso sube como nunca los contratos entre fabricantes y gigantes tecnológicos y, en última instancia, aumenta el precio que los usuarios pagan por ordenadores, portátiles o módulos de memoria individuales.
Con todo esto, a día de hoy, 16 GB el mínimo absoluto para que todo funcione como debe en Windows 11 o macOS. Te permite navegar con muchas pestañas y trabajar con aplicaciones sin problemas. Eso sí, los 32 GB se están convirtiendo en la nueva necesidad, teniendo en cuenta el uso para videojuegos o incluso creadores de contenido.

