Un trozo de hielo del tamaño de Madrid se desprende de la Antártida y bajo su superficie aparece una criatura de cristal.
El desprendimiento del iceberg A-84 permitió a científicos explorar por primera vez un fondo marino antártico oculto durante siglos, donde hallaron abundante vida marina a hasta 1.300 metros de profundidad Foto: El fragmento de hielo desprendido (ESDIS) El fragmento de hielo desprendido (ESDIS) Por: R. Badillo Un bloque de hieloLEER MÁS










