
El equipo del observatorio Rubin descubre, en el norte de Chile, un cuerpo celeste inusualmente brillante, de entre 600 y 1.500 kilómetros
Las primeras imágenes en las que se identificó el 2026 ED138, candidato a planeta enano, fueron captadas el 4 de marzo de 2026 por el Observatorio Vera C. Rubin, construido por la estadounidense NSF en el norte de Chile.
NSF–DOE Vera C. Rubin Observatory/NOIRLab/SLAC/AURA/M. Jurić
Por: Francisco Doménech
El nuevo centinela de los cielos ha descubierto un objeto “grande y brillante” más allá de la órbita de Plutón. Así lo han descrito desde el Observatorio Vera C. Rubin (en el norte de Chile), que comenzó el pasado mes de junio su ambicioso proyecto para escrutar el firmamento entero del hemisferio sur casi mil veces durante 10 años. Tras haber detectado ya más de 11.000 nuevos asteroides en nuestro sistema solar, este gigantesco telescopio ha encontrado su primer candidato a planeta enano.
Este mundo helado, denominado 2026 ED138, podría medir entre 600 y 1.500 kilómetros, según los primeros cálculos. Serán necesarias observaciones más precisas para confirmar si acompaña a Plutón en esa categoría astronómica en la que están los objetos demasiado grandes para ser asteroides, pero no tanto como para ser planetas. Para ser considerado un planeta enano, de entrada, ha de tener un tamaño suficiente para que su propia gravedad redondee su forma (cosa que no sucede con los irregulares asteroides). Y no es nada fácil comprobar que un objeto reúne esa y otras condiciones cuando está tan lejos, en los confines del sistema solar.
De momento, además de su diámetro estimado, los datos preliminares indican que se encuentra actualmente 46 veces más lejos del Sol que la Tierra. También, que tardaría 281 años en completar una vuelta alrededor de nuestra estrella y que el plano de esa órbita está inclinado 25º con respecto al plano aproximado en el que giran la Tierra y el resto de los planetas. El Centro de Planetas Menores de la Unión Astronómica Internacional (UAI) confirmó estas observaciones y anunció el hallazgo este martes.
En la zona exterior de nuestro vecindario habitan los llamados objetos transneptunianos (más allá de Neptuno). Entre estos objetos astronómicos helados están cuatro de los cinco planetas enanos reconocidos oficialmente —Plutón, Eris, Haumea y Makemake—, mientras que el quinto —Ceres— se encuentra en el cinturón de asteroides, a medio camino entre Marte y Júpiter.
Además de 2026 ED138, hay decenas de candidatos a planeta enano; entre ellos destacan Sedna, Gonggong, Orcus y Quaoar, que aguardan una decisión oficial por parte de la UAI. El nuevo objeto podría ser uno de los más grandes de ellos cuando se precisen sus características, con telescopios capaces de acotar sus medidas mediante observaciones en el espectro infrarrojo.
El sorprendente descubrimiento de 2026 ED138 fue realizado el pasado 13 de octubre por Matthew Holman, un científico que opera con el observatorio Rubin de Chile desde el Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian (EE UU). Procesando datos de prueba obtenidos por ese gran telescopio a principios de 2026, un código programado por este astrónomo para detectar objetos astronómicos en movimiento hizo saltar una alerta. Enseguida pensó que, por su brillo y lejanía, tenía que ser algo inusualmente grande. Pero no se lo creía: “Mi primera reacción fue de incredulidad y entusiasmo. Los objetos como este son muy poco frecuentes, así que enseguida empecé a comprobar si yo había cometido algún error o si fue el código”, ha declarado Holman.
Así que el equipo del Observatorio Vera C. Rubin se puso a rebuscar más rastros del objeto. Mario Jurić, jefe de investigación del sistema solar de ese telescopio, encontró el 2026 ED138 en otras observaciones: son en total 30, entre el 4 de marzo y el 11 de julio de 2026. Además, imágenes de archivo del Observatorio Interamericano Cerro Tololo —ubicado como el Rubin en la región chilena de Coquimbo— han permitido reconstruir desde 2016 la trayectoria del nuevo candidato a planeta enano.
Sin embargo, hasta ahora algo tan grande como el 2026 ED138 seguía oculto. Sus descubridores explican que se mueve por una zona del cielo que tiene un fondo abarrotado por millones de estrellas, las que nos revelan un brazo de la Vía Láctea en las noches suficientemente oscuras: “Para la mayoría de los telescopios, ED138 había pasado inadvertido entre las numerosas fuentes de luz de fondo”. Jurić añade que la capacidad del Rubin para descubrir objetos “y también la de identificarlos retrospectivamente en imágenes anteriores está transformando la rapidez y la precisión con la que podemos determinar sus órbitas y comprender el sistema solar lejano”.
Si los estudios que empiezan concluyen que este candidato tiene forma redondeada, podría llegar a ser reconocido como planeta enano. La decisión final dependería de la UAI, que hace 20 años (el 24 de agosto de 2006) decidió que Plutón ya no era un planeta. Los astrónomos decidieron entonces degradarlo a enano porque no es el objeto que domina gravitatoriamente el entorno de su órbita. Esa carencia es lo que hace que Plutón y compañía no sean ni asteroides ni planetas.

