Dron de Prosegur, vigilando una instalación energética. Prosegur
Por: Juan Antonio Pascual
Las empresas de seguridad privadas llevan tiempo usando drones de vigilancia, pero ahora pasan al ataque.
Los drones se han convertido en un arma delictiva, terrorista, e incluso de guerra, así que las compañías de seguridad privadas están desarrollando nuevas tecnologías para interceptarlos, e incluso derribarlos, si es necesario.
Prosegur ha presentado un sistema de defensa antidrones enfocado a edificios de máxima seguridad o eventos deportivos o culturales de gran envergadura. Ya lo ha probado con éxito en la última edición del festival The Town, en São Paulo (Brasil), en donde se reunieron 420.000 personas durante cinco días.
Hasta ahora, las compañías de seguridad privadas usaban drones como sistemas de vigilancia de una propiedad privada, una alerta frente a intrusos. Lo que aquí tenemos es un paso adelante porque se trata de drones con capacidades ofensivas (o de defensa, según como se mire), pero solo se aplica a la protección de edificios críticos, en donde un ataque con drones podría ser catastrófico.
Vigilancia con drones
Dron de Prosegur
Así funciona el sistema antidrones de Prosegur
Esta plataforma de protección antidrones de Prosegur ha sido diseñada para preservar la seguridad en espacios aéreos sensibles, como infraestructuras críticas, instalaciones industriales, centros de datos y de transporte, así como grandes eventos culturales, musicales y deportivos al aire libre.
Permite detectar, rastrear e intervenir aeronaves no tripuladas (UAS) que operen sin autorización en zonas perimetradas. Es aplicable a UAS comerciales estándar (COTS) o modificados, así como a plataformas no disponibles en canales comerciales regulados.
El sistema antidrones es capaz de detectar, rastrear y, cuando proceda y conforme a la normativa vigente, neutralizar drones no autorizados. Esta tecnología es capaz de detectar el modelo de dron, su número de serie y la ubicación desde la que se está operando.
Una vez localizado el dispositivo, se interviene la frecuencia de control para neutralizar la trayectoria y tomar el control mediante diferentes acciones: retorno al punto de origen, aterrizaje en un área segura, captura, derribo o anulación de la señal del piloto.
En España solo las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado pueden dar la orden de abatir a un dron. Así que se trata de operaciones coordinadas con la policía.
Lo cierto es que la presencia de drones en aeropuertos, que ha obligado a cerrarlos durante horas, y otros lugares, es cada vez más frecuente, y la posibilidad de un ataque terrorista con drones en eventos deportivos, una central eléctrica, o un centro de datos de la IA, es una posibilidad real.

