Paolo Crepet, psiquiatra, sobre el uso de los móviles en adolescentes: «Esperaría un poco más de valentía, porque si entendemos que algo es dañino, no lo hacemos».

Adicción a los móvilesMontaje/Freepik/Paolo Crepet

Móviles y appsNoticia24 sep 2026 – 22:07

Por: Pedro Venegas

La adicción a las pantallas y el uso de móviles en jóvenes cada vez más recurrente. Instagram, TikTok, WhatsApp y videojuegos se ha vuelto un problema grave para la salud.

¿La tecnología de verdad hace bien para el mundo?

Por un lado, sí, pero por otro es evidente que hay varios contras que están impactando hasta en los más jóvenes. Principalmente por la adicción a los móviles es que se preocupan millones de personas.

Las redes sociales están generando varios problemas y la inteligencia artificial está creando dependencia en muchas personas. Con las apps y videojuegos es normal que surjan dudas sobre la educación, salud mental y desarrollo de los más pequeños de la casa.

Paolo Crepet, psiquiatra, ha hablado sobre el impacto de la hiperconectividad en las nuevas generaciones y la forma en la que el daño sigue aumentando porque no se están imponiendo los límites digitales en casa.

A continuación, se comparte un análisis del experto para motivar a los familiares a que se reduzca el uso de dispositivos con el fin de dejar de interferir en la salud mental de sus hijos.

Paolo Crepet pide más firmeza ante el uso excesivo de móviles

Adicto a los smartphonesFreepik

Paolo Crepet ha expresado una postura contundente sobre la relación que mantienen muchos jóvenes con la tecnología. Durante una conversación con el periodista Pietro Senaldi, resumió su visión con una frase que ha generado debate: “Esperaría un poco más de valentía, porque si entendemos que algo es dañino, no lo hacemos”.

Para el especialista, ya no basta con reconocer los posibles efectos negativos asociados al uso excesivo de smartphones y redes sociales, sino que es necesario actuar con mayor determinación.

El psiquiatra asegura haber observado dinámicas similares tanto entre estudiantes italianos como entre jóvenes de otros países, lo que refuerza su idea de que la dependencia digital se ha convertido en un fenómeno global.

La presencia constante de dispositivos móviles está modificando hábitos cotidianos relacionados con la atención, la interacción social y la gestión del tiempo.

El experto considera que existe una contradicción evidente cuando se reconocen determinados riesgos, pero no se adoptan medidas proporcionales para afrontarlos.

Desde su perspectiva, familias, educadores e instituciones deberían mostrar una posición más clara si realmente creen que algunos usos de la tecnología pueden afectar al desarrollo de los adolescentes.

La discusión, por tanto, no se limita a la prohibición de dispositivos, sino a la capacidad de establecer límites coherentes y sostenidos en el tiempo.

Más allá de la escuela: el debate sobre la dependencia digital juvenil

Para Crepet, la influencia del smartphone no termina cuando finaliza la jornada escolar. El teléfono móvil acompaña a muchos adolescentes durante prácticamente todo el día, ya sea para comunicarse, consumir entretenimiento, seguir las redes sociales o informarse.

Esa disponibilidad permanente es precisamente uno de los aspectos que más preocupa al especialista, que alerta sobre la reducción del tiempo dedicado a la escucha activa, la reflexión o las relaciones personales directas.

No obstante, el debate requiere matices. Diversos especialistas coinciden en que no todo uso del móvil debe considerarse perjudicial. El impacto depende de factores como la frecuencia, la duración, el contexto y las consecuencias reales que tenga sobre la vida diaria de cada persona.

El propio concepto de uso problemático se relaciona más con la pérdida de control o la interferencia en actividades esenciales que con la mera utilización de la tecnología.

Por otro lado, en distintas intervenciones públicas y en obras como Baciami senza rete, el psiquiatra ha advertido sobre los riesgos de una dependencia cada vez mayor de las pantallas.

También ha cuestionado la idea de que las grandes compañías tecnológicas sean las encargadas de resolver por sí solas los efectos derivados del uso intensivo de sus plataformas.

Por ello insiste en que, si realmente se considera que determinadas prácticas pueden perjudicar la concentración, la autonomía o el crecimiento personal de los jóvenes, entonces es necesario adoptar decisiones más valientes y establecer límites más definidos.

En otras palabras, la clave para luchar con esta dependencia digital, es que se analice y se encuentre una solución viable para regular con el fin de evitar problemas mayores a largo plazo.

Comentarios