Windows y Linux
Windows y LinuxMontaje/Unsplash/DepositPhotos
Por: Pedro Venegas
¡Windows y Linux se parecen más de lo que crees! Microsoft integra herramientas de desarrollo abiertas y Linux adapta interfaces con Proton y entornos como KDE Plasma.
Windows vs. Linux: ¿cuál elegir? Es un debate que ha estado durante años en la industria de ordenadores y es que se comparan entre sí con el propio macOS de Apple.
El sistema operativo de Bill Gates y el kernel de Linus Torvalds siempre han tenido esta competencia inculcada por la comunidad, pero este 2026 parece que es el punto de inflexión para ambos.
Por un lado, el gigante de Redmond está haciendo que Windows 11 «se parezca» más a Linux y los desarrolladores del pingüino Tux hacen lo mismo en viceversa, algo que está desvaneciendo la rivalidad.
Lo curioso es que ninguno está perdiendo la esencia a pesar de que están llegando a un punto medio al adoptar características uno del otro.
Antes, había extremos claros: «Si eres usuario común, usa este, y si eres desarrollador, usa este», pero ya no más y, a continuación, vas a entender por qué se han reducido estas barreras.
Windows se vuelve más “linuxero” para desarrolladores y Linux se pule para el usuario común
Si alguna vez has buscado “qué sistema operativo elegir”, seguramente te has topado con comparativas sobre Windows para gaming o compatibilidad en las distros Linux.
En realidad, es una de las cosas que siempre ha estado en la comunidad y mayormente se debe a las diferencias que hay entre los dos sistemas operativos.
Lo que ofrece Microsoft es un sistema mutable y monolítico, mientras el kernel de Torvalds puede ser inmutable/atómico o mutable y modular. Además, Windows no es código abierto como Linux.
A pesar de todas estas barreras que los dividen y, para algunos, los rivalizan, los cambios de hoy en día en ambos hacen que se parezcan más de lo que se esperaba hace algunos años.
Las cosas son muy distintas a como se veían una década atrás y especialmente porque una de las actualizaciones más importantes que ha incorporado Microsoft es el Subsistema de Windows para Linux (WSL), una capa de compatibilidad que permite ejecutar el kernel de Linux dentro de Windows.
Aquí no se usan máquinas virtuales completas y tampoco se requiere arranque dual, según se explica en la documentación. Con la llegada de WS2, la aceleración de GPU y el soporte para aplicaciones gráficas con WSLg, puedes hacer uso de Ubuntu, Debian o Kali Linux.
Búscalo en la propia Microsoft Store y verás que podrás probar alguna de esas distribuciones sin muchas complicaciones. A esto se le suma que también hay herramientas como Windows Terminal y PowerShell 7 que permiten un soporte ampliado de scripting multiplataforma.
Considerando que PowerShell ahora es de código abierto y el gestor de paquetes como Winget, que sirve parecido a apt, dnf o pacman, hay una apuesta clara por atraer a los desarrolladores y facilitar el trabajo de programación para grandes empresas.
Todo esto servido para que Windows se vuelva más “linuxero”, pero ¿qué pasa con Linux? Con el tiempo, el pingüino Tux ha recibido muchas actualizaciones importantes y apps que facilitan las cosas, como Proton de Valve para compatibilidad gaming o Wine, que sirve para ejecutar software de Microsoft.
Cabe mencionar los paquetes de instalación como Snap y Flatpak que también se han vuelto populares. Los entornos de escritorio, por su parte, han evolucionado considerablemente y ahora puedes tener una interfaz tan intuitiva como Windows si usas KDE Plasma, GNOME o Cinnamon.
Ya no más Windows vs Linux: el punto medio que cambia las reglas del juego
Lo que está sucediendo actualmente con los sistemas operativos es un gran cambio para la industria tecnológica porque existen fabricantes como Dell y Lenovo ofreciendo modelos con Linux preconfigurado, lo cual no pasaba antes.
En sí, no es que se esté reemplazando un SO por otro, sino que los dos se están adaptando para que la experiencia sea más completa, complementando sus carencias.
La “guerra” entre Windows y Linux no ha terminado, pues se siguen manteniendo diferencias técnicas, aunque en vez de ser una competencia destructiva, parece un equilibrio sano que beneficia a todos los usuarios.

