Zig, el lenguaje de programación de código abierto, rechaza el uso de la IA: «Estas contribuciones de código son basura».

Zig, el lenguaje de programación de código abierto, rechaza el uso de la IAGenerada con IA

Por: Carolina González

El creador de uno de los grandes lenguajes de programación del mundo planta cara al boom de la IA. Los errores y parches que esta tecnología identifica y propone no dan más que problemas.

La opinión de Linus Torvalds, creador de Linux, sobre la IA, comienza a extenderse y a sus palabras se suma otra gran figura de la programación. Andrew Kelley, el ingeniero que diseñó Zig en el año 2016, deja claro que, si bien esta tecnología es útil, los problemas que en muchas ocasiones genera son un dolor de cabeza.

Sus responsables han dicho basta y han anunciado que van a rechazar cualquier intento de modificar su sistema si la propuesta viene bajo el paraguas de la IA.

En una reciente entrevista, Kelley ha asegurado que todas esas aportaciones de código que los usuarios generan dándole a un botón en un chatbot son «invariablemente basura» y que carecen del más mínimo valor para un proyecto serio. Lejos de ayudar a la comunidad, afirma que estas propuestas automáticas tienen un «valor negativo» porque se cargan el mayor recurso que tienen los proyectos independientes: el tiempo de los revisores humanos.

Para que te hagas una idea, en la actualidad, el equipo de Zig tiene cientos de propuestas de mejora en su lista de espera, pendientes de que un programador las revise, las pruebe y decida si son buenas y seguras para el sistema.

El equipo es pequeño y trabaja sin cesar, por lo que el proceso de revisión siempre ha sido el gran cuello de botella del proyecto. Que ahora aparezcan miles de usuarios enviando parches generados por inteligencias artificiales, que a menudo demuestran no tener ni idea de cómo funciona la estructura interna de Zig, solo está provocando que el equipo colapse.

Esto es algo a lo que el propio Torvalds también se está enfrentando. «Mi opinión siempre ha sido que la IA es una gran herramienta, pero sigue siendo una herramienta, así que cuando escucho a alguien decir que el 99% de su código está escrito por IA, literalmente me enfado», comenta.

Kelley afirma que esta situación es como una especie de «póker de colaboradores». Normalmente, el equipo utiliza el proceso de revisión de código no solo para arreglar el sistema, sino para cazar talento. Cuando alguien envía una mejora bien pensada, los jefes detectan que ahí hay un programador de calidad al que se le puede invitar a formar parte del equipo principal.

Pero esto ahora resulta totalmente imposible. La avalancha de propuestas creadas con IA rompe por completo todo. Es imposible saber si detrás de un parche hay un gran genio o simplemente alguien aburrido que le ha pedido a ChatGPT que le haga el trabajo.

Las grandes figuras de la programación dicen basta ante la avalancha de IA

Aquellos que critican el concepto de vibe coding afirman que la gente que depende solo de una IA para escribir código no tiene un interés real por aprender nada nuevo. Por eso, Zig ha decidido prohibir no solo los parches creados al 100% por algoritmos, sino también el uso de estas herramientas para editar texto, hacer lluvias de ideas o pedir que un robot te busque los fallos de programación.

Quizá algo exagerada, pero lógico teniendo en cuenta la cantidad de problemas que están viviendo.

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