Puede que no lo conozcas, pero este viejo mito que ha circulado por internet vuelve a 2025, esta vez de la mano de alguien que conoce bien todo esto: el ‘creador’ de ChatGPT.
Sam Altman sugiere que la ‘teoría de la Internet muerta’ podría ser cierta
Generada con IA
Por: Carolina González Valenzuela
Sam Altman, el hombre detrás de ChatGPT y una de las caras más visibles en lo que a inteligencia artificial se refiere, ha publicado un mensaje en redes sociales que ha dejado a muchos un tanto extraños.
“Nunca me tomé tan en serio la teoría de la Internet muerta, pero parece que ahora sí que hay muchas cuentas de Twitter gestionadas por LLM”, escribe. Un comentario que lo único que ha hecho es dar pie a un debate con muchos años de historia y que ahora, curiosamente, tiene mucho que ver con su propio trabajo.
Contextualicemos. La llamada ‘teoría de la Internet muerta’ nació en foros a mediados de los 2010. Plantea que gran parte de lo que circula por la red ya no lo generan personas, sino algoritmos: comentarios, memes, noticias falsas o directamente cuentas fantasmas creadas por bots. Era vista como una idea conspiranoica, una exageración en tiempos en los que las redes empezaban a llenarse de spam.
Con los años, sin embargo, esta teoría parece que ha dejado de ser una locura. La llegada masiva de grandes modelos de lenguaje como ChatGPT o Claude, capaces de crear auténticas locuras en segundos, le ha dado un tinte menos conspiranoico al tema. A eso se suma la batalla perdida de plataformas como X contra los bots, que parecen multiplicarse más rápido de lo que se bloquean.
No es casualidad que el comentario venga justo del CEO de OpenAI. La propia compañía que dirige Altman fue la primera en lanzar un asistente de uso masivo en 2022. Desde entonces, la cantidad de contenido generado por inteligencia artificial en blogs, medios de comunicación o cuentas falsas se ha disparado, al punto de que ya resulta difícil diferenciar lo real de lo falso.
Con esto como base, era de esperar que algunos se le echasen encima tras este comentario. «Hablas de la Internet muerta como si no tuvieras nada que ver, cuando fuiste el primero en inundarla de textos creados por máquinas», comentaba un usuario. La base es que, si internet está en parte vacío de humanos, es en gran medida gracias a OpenAI.
El problema, tal y como ya han dejado bien claro los expertos en ciberseguridad, es de confianza. Si no puedes estar seguro de que detrás de una cuenta hay alguien real, la conversación se pierde. Y esta es precisamente la idea central de la ‘teoría de la Internet muerta’: la sensación de que internet se ha vaciado poco a poco de personas para llenarse de cosas falsas.
Sam Altman quiere tu iris, otra vez: ¿te dejarías escanear el ojo para demostrar que no eres una IA?
Lo paradójico es que Altman tiene en sus propias manos un proyecto que busca combatir esto: Worldcoin, rebautizado como World Network. Se trata de una iniciativa para dar a cada persona una ‘prueba de humanidad’ digital mediante el escaneo del iris. El objetivo es que, en el futuro, puedas demostrar que eres un humano real en internet y diferenciarte de un bot.
La idea en sí no es tan loca como parece, ya que, actualmente, se utilizan sistemas de reconocimiento del iris en algunos dispositivos y lugares con altas necesidades de seguridad, como en controles de acceso a áreas sensibles. La diferencia es que el CEO de OpenAI propone llevar esta tecnología a un nivel más cotidiano.
Pero claro, hay que recordar que este proyecto, en su principio llamado Worldcoin, generó un gran revuelo y muchas cejas se levantaron en Europa.
Hubo muchas críticas y problemas relacionados con la privacidad de los datos biométricos. La gente se preocupó porque, al escanear su iris, esa información sensible se podía almacenar y, en algunos casos, no estaba lo suficientemente protegida.
Por eso, en Europa se alzaron muchas banderas rojas: ¿cómo se usarían esos datos? ¿Quién tendría acceso a ellos? ¿Se vulneraría la privacidad de los usuarios? Estos problemas provocaron que muchos se echasen para atrás y hasta rechazaron la idea, por miedo a perder el control sobre su propia información personal.
Recogida por Business Insider, la directora de la AEPD, Mar España, pidió por aquel entonces prudencia a los jóvenes con Worldcoin: «No saben que están dando datos de salud. Cuando sean adultos, verán que tiene muchas consecuencias. Dar datos personales por estas cantidades irrisorias de dinero es un riesgo a corto y largo plazo».
Lo interesante de la propuesta actual es que, aprendiendo de los errores de Worldcoin, se está poniendo el foco especialmente en la protección de la privacidad y en la transparencia. Hoy en día, se habla mucho más de cómo se van a manejar los datos y de qué medidas se implementarán para garantizar que nadie pueda hacer un mal uso de esa información.
Dejando todo esto a un lado, el comentario de Altman, entonces, conecta dos partes: por un lado, el reconocimiento de que los bots están ganando terreno; por el otro, la idea de que serán necesarios sistemas de verificación para rescatar la esencia humana de la red.
Pero lo que para algunos es una idea innovadora, para otros es una absoluta locura distópica. La duda ahora es si realmente quieres que tu identidad biométrica sean el pase obligatorio para ‘ser reales’ en internet.

